viernes, diciembre 18, 2015

CAMPAÑA DE NAVIDAD.... YA ESTAMOS PREPARANDO LOS RENOS

árbol de navidad oficina  Inmobiliaria San Raimundo
Estoy muy contento, feliz de como tanta gente que conozco y otros que no conozco han apoyado nuestra campaña de navidad. Junto a FELIPE Y PAZ estamos muy agradecidos de lo que ha logrado esta campaña... UNIR CORAZONES, personas que con toda su sencillez han de hacer un esfuerzo por llegar a nuestra oficina con un presente para un niño y otras que llegan  con una bolsa llena, todos son recibidos por igual, con el mismo cariño y agradecimiento.

Es muy difícil aveces que las personas entiendan el dolor que le causa a un niño vivir en un hogar por eso es que todo lo que hemos logrado con esta campaña se lo debemos a uds. ahora viene una gran labor: vestir al viejo pascuero, hacer de duendes o renos jejeje, contar los regalitos separarlos por niño y llevar en un gran trineo todos los juguetes al hogar Llequén. 

Hace un par de días vino a visitarnos la directora del hogar y no cabía en su corazón tanta alegría por recolectar tantos regalitos, nosotros sabíamos que lo lograríamos y hoy viernes mirando el arbolito nos emociona saber que tenemos mucha gente que nos quiere y nos ama, gente que sabe quienes somos y como somos que puede darnos un poquito de su tiempo para pasar ..."de una carrerita".. a dejar el regalo...

Gracias a todos a los del norte, del sur, de los ángeles, Angol, Nueva Imperial, Santiago, Antofagasta, Iquique, Huepil, y tantos otros lugares que no recuerdo. Se acercaron niños, niñas jóvenes motivados, madres, padres, abuelitos, familias enteras, a entregar los regalitos, si pudiera haber tenido una grabadora para compartir con uds el momento de ternura con que entregaban los regalitos, me entenderían lo que hablo, ahora queda el trabajo para los RENOS Y DUENDES, desde mañana manos a la obra para que el lunes, los niños tengan sus regalos en las manos... MUUUUUUUCHAS GRACIAS, PRONTO MAS FOTITOS ACÁ

martes, noviembre 17, 2015

UN PEQUEÑO GESTO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO...... ME AYUDAS?....

CAMPAÑA DE NAVIDAD 2015
UN PEQUEÑO GESTO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO, TÚ PUEDES AYUDAR

Amigos y amigas, este último tiempo como han de saber, ha sido de dulce y agraz, política, economía, sociedad, nacimientos, perdidas, etc… sin embargo hemos recibido muchas buenas vibras de amigos y gente que recién conocemos. Como muchos ya saben, todos los años hemos de realizar una campaña de navidad para niños que realmente necesitan de cariño y este año 2015 no será la excepción.

En el camino hemos ido avanzando y conociendo seres maravillosos y grandes oportunidades, el destino nos ha unido con preocupaciones a fines, con muchos deseos de entregar amor a niños necesitados, es por eso que, queremos invitarles a tod@s a ser parte de esta linda campaña de navidad porque estamos convencidos que UN PEQUEÑO GESTO PUEDE CAMBIAR EL MUNDO.

Este año hemos buscado muchas instancias, pero nos hemos dado cuenta que en la ciudad existe una Residencia de niños que han sido gravemente vulnerados en sus derechos, la que actualmente acoge a niños y niñas desde 0 a 7 años de edad. Estos niños son derivados a este hogar o residencia desde los distintos tribunales de justicia que tienen competencia en materias de  Familia de la Provincia del Bio Bio, siendo las principales causas de ingreso, violencia intrafamiliar y negligencia parental grave. Es decir que; son pequeños que NO están con sus padres, que NO pueden vivir con sus padres, que tienen un futuro incierto respecto de su estadía.

Dicha Residencia cuenta con recursos para la atención de niños y niñas, pero como han de saber NUNCA ES DEMASIADO. Los recursos que se obtienen son para necesidades fundamentales de los menores, por ende pensar en un JUGUETE no es de primera necesidad.



Amigos y amigas, acudimos a ustedes porque sabemos que en sus corazones esta la magia de hacer de la navidad una linda sonrisa en los niños, estando desde ya, agradecidos y contentos con lo que puedan enviar, muchas veces lo más mínimo es algo muy grande para otros, en esta Residencia hay muchas necesidades tanto de regalos como de leche, ropa (nueva o usada), útiles, PAÑALES  y juguetes (nuevos o usados) incluso si quieres puedes hacer una pequeña caja con lo que quieras aportar.

MANDANOS UN MAIL A vladimirurrutia@gmail.com  y CON GUSTO TE ENVIAREMOS LA LISTA PARA QUE PUEDAS APOYAR ESTA INICIATIVA....
AQUI IREMOS MOSTRANDO EL AVANCE DE NUESTRA CAMPAÑA

jueves, octubre 15, 2015

Capítulo 5: PRESENTACIÓN OFICIAL... "EL VIAJE"

A penas la primera semana de conocernos estábamos viviendo un idilio, de pronto Rodrigo me comenta que debe estar en Santiago (nosotros viviendo en Temuco), para una importante charla en la universidad católica con respecto a ventilación mecánica (VM). Al principio debo reconocer que me entusiasmó la idea, viajar juntos a algún lugar y solo estar juntos. Pero como había ocurrido en ocasiones anteriores la presentación “oficial” me ponía un poco nervioso, sobre todo tratándose de una persona a la que venía recién conociendo.

Me habló con libertad de su madre, su abuelo, tíos y primos. Algo no entendía, su lejanía con la familia, era extraño para mí viniendo yo de un grupo familiar en donde casi todos se visitan y se ríen a carcajadas de anécdotas. Que él tuviera una familia diferente; distante, frívolo y carente de actividades sociales, amigos y tertulias; llenos de un espíritu católico que se respiraba en el ambiente. Él ya me había contado que su familia era especial y cada quién tenía su personalidad definida según el paso del tiempo, entendible claro está como todo el mundo.

Nuestro viaje a Santiago fue toda una odisea. En ese periodo ambos estábamos pasando por problemas económicos, yo llegando sin trabajo y el en su beca falto de dinero por las deudas que había contraído en la universidad y en su vida bohemia anterior. No teníamos mucho dinero para viajar pero él quería que yo estuviera a su lado, hice un par de llamados y conseguí 2 asientos en un bus por solo mil quinientos pesos cada uno (gracias a una amiga que trabajaba en una línea de buses). Rodrigo no podía creerlo, …”Mil quinientos pesos???”… “en que nos iremos?, arriba de un burro?...” fue su sarcástico pero a la vez divertido comentario que nos presentó nuestras primeras risas a carcajadas.


Bueno lo del burro tampoco pudo estar más lejos de serlo… el bus que aparentemente era de esos salones súper hiper luxury, etc… Finalmente no tenía aire acondicionado, los asientos eran incómodos, olía a alcohol y olores varios se confundían con el delicado perfume Armani que llevaba Rodrigo en su piel. Nos miramos, sonreímos silenciosamente a cada chascarro que ocurría en el trayecto. A media noche de viaje un intenso olor a fiambre y huevos duros nos despertó con hambre y sed, pero no nos importó, bajo las frazadas que nos entregaron, su mano tomaba fuertemente la mía y su pierna reposaba sobre mí en un acto de seguridad y confianza que nos llevaría muy lejos siempre.

viernes, octubre 09, 2015

capítulo 4: UNA DECLARACIÓN INESPERADA

Mientras las estrellas comenzaban a desaparecer una a una, el sol tras nosotros comenzó a aparecer, las nubes de invierno llegaron del mar y lentamente fueron cubriendo el cielo en la medida que se extinguía la noche del primero de Julio. Le abracé por la espalda posando mi mentón en su hombro izquierdo mientras mirábamos la cima de las montañas. Su cabeza fue lentamente posándose en la mía, mientras la brisa helada nos envolvía.

Miramos salir el sol en completo silencio, se nos olvidó el sueño y el cansancio, miramos como el mar embravecido del Puerto Saavedra parecía expulsar las nubes cada vez más rápido para oscurecer el cielo azul.  Fue un momento perfecto donde sobraban los besos y las caricias en la escena.

De pronto el cielo nos sorprendió con los ojos cerrados haciendo un vaivén inconsciente. Gotas de lluvia fina comenzaron a volar, a caer sobre nuestras cabezas. Incólume permanecíamos abrazados sin refugiarnos, nos miramos de frente y abrazados sellamos el momento con un simple roce de labios. –Vladimir… no quiero estar solo, quiero apostar por ti, por lo que ya me han dicho, no quiero que te vayas de aquí pensando que estoy desesperado o loco, no suelo hablar mucho desde el corazón… soy escorpión y se supone que somos muy callados…- ey Rodrigo… tranquilo, se supone que si estamos acá es para conocernos y eso estamos haciendo…-, -tu no entiendes. De verdad quiero intentarlo y quiero ser el hombre de tu vida, quiero ser yo quién seque tus lágrimas y te de consuelo…

Qué mas quieres saber de mi, que necesitas verificar o ver?. Comenzó a contarme su vida, desde antes de nacer, me asombraba que alguien quién no me conocía tuviese tanta confianza para hablar de lo privado. Sus inicios, sus miedos y sus trancas que muchas veces no lo dejaban avanzar. 

Continuamos mirando el mar en medio de la llovizna, acariciándonos y secándonos mutuamente las gotas de agua que nos caían en el rostro. Eres muy guapo Vladimir -no paraba de decir Rodrigo-, ahí le confesé que mi autoestima nunca estuvo bien y que era un hombre sencillo y sin mayores atributos mas que los que él veía, pero algo en él era diferente, me miraba de manera distinta, quería que siempre estuviera a su lado cada segundo de ese amanecer. Ahí en la inmensidad del océano con las olas rompiendo constantemente la orilla, fue el comienzo de un largo camino


Creo que en los 13 años de relación Rodrigo tuvo  a lo menos cinco momentos como el que describo, le costaba expresar sus sentimientos con palabras de amor, siempre callaba o asentía a mis preguntas…- gordo tú me amas?-… -abúrrete por favor, para que me preguntas si sabes que si?- balbuceaba molesto cada vez que le preguntaba… normalmente esos momentos eran la máxima sinceridad de él. Pero  mientras caían las gotas de lluvia, mi corazón explotaba y su rostro mojado se secaba en mis mejillas. 

martes, octubre 06, 2015

Capítulo 3: EL PRIMER BESO

Luego del encuentro casual en el supermercado y en casa de Patricio, nos fuimos a bailar todos en grupo, por supuesto yo siempre fiel a mi amigo Claudio fui su copiloto en el camión repartidor de mercadería, ayudamos a trasladar botellas y cajas para la discotec.

La noche transcurrió tranquila; a pesar de la lejanía de la ciudad de Temuco acudió mucha gente, pero Rodrigo siempre a mi lado. Me hablaba entre el ensordecedor ruido de la noche, movía sus pies al ritmo de la música y yo no quería bailar. Me parecía en ese entonces un poco extraño para mi este tipo de lugares, además no me conocía mucha gente y me sentía observado. Mientras, Rodrigo me contaba que era de santiago, que estaba solo, que vivía solo, que salía solo, que almorzaba solo y todo lo que puedas imaginar lo hacía solo. Entonces le dije: si estás tan solo, por qué no te compras un perro... y me reí. El contesto… “tuve un perro pero eché a mi pareja anterior con perro y todo de vuelta a santiago porque me fue infiel”… en ese momento solo él rió.

Tuvo varios intentos de besarme, me resistía porque mi llegada a Temuco no era casual. Viví en Bariloche Argentina con mi ex novio, siempre pensando que era para toda la vida, pero  hubieron actitudes un poco violentas a mi parecer, entonces un día empaque mis cosas y con la excusa de pagar deudas y cobrar mi devolución de impuestos tomé el primer bus a Chile, volviendo con la esperanza de nunca más regresar y mi corazón roto.

Al contarle esto a Rodrigo me entendió y fue prudente, su mano rosaba la mía de vez en cuando y recibía un suave vaivén de sus dedos tocando mi piel. Me invitó a su auto para “conversar”, no quise. Apareció Jenny y me dice… “tampoco te hagas de rogar, el argentino ya fue, estas en Chile y haré lo imposible para que no vuelvas, así es que; sube a ese auto con mi amigo y déjate de estupideces de pendejo que no te toma…”. A buen entendedor pocas palabras.

Me pidió que le contara que había pasado en Argentina, intenté ser escueto porque eso de contar tanto detalle lo aprendí ahora, comencé a llorar como un niño contándole que quería amor para toda la vida. Que lo mío no era fiesta, jarana y sexo ocasional. Me sentía fracasado al no poder mantener mi relación anterior. Con pena y con rabia a la vez.

Se abalanzó sobre mí y tomó mi cabeza, secó mis lágrimas y me miró fijamente diciendo… “no llores más, no te conozco pero ya todos los que te conocen hablaron muy bien de ti, no dejaré que sigas llorando, te quiero conmigo a mi lado, me gustas… “  nos besamos apasionadamente en el chevy rojo que estaba lleno de papeles y vasos desechables de café por todos lados, su auto más bien parecía chatarra todo chocado  y con la pintura desteñida, pero nosotros perfectamente vestidos para la ocasión y perfumados con aromas diferentes hicieron del ambiente un clásico cuadro de Kandinsky lleno de contraste y color.

El primer beso fue clandestino, le pedí que no hiciéramos manifestaciones públicas porque yo venía recién saliendo de algo importante y no quería que la gente hablara demás. Fue respetuoso, aunque él quería más.

Ya pasadas las cuatro de la mañana noté inquieto a Rodrigo…”todo bien?”… me respondió inquieto que sí. Estaba nervioso y ansioso y poco antes de las cinco logró vencer el miedo…-¨¿Qué harás ahora, te irás a la casa de tu amigo?-… ahí estaba la gran pregunta, se contuvo esperando que yo preguntara primero, pero perdió la paciencia (muy típico de él, al recordar ese momento me causa una leve sonrisa). Como él había preguntado entonces yo me hice el sorprendido –me estás pidiendo que me vaya a tu departamento?... o quieres seguir conversando?-. No esperaba esa respuesta y quedó perplejo…- tranquilo Rodrigo (tomé su mano y el apretó la mía, me dio la impresión que no quería dejarme solo), dame tiempo, quieres hacer algo por mí?-… -estoy tranquilo pero no quiero dejarte aquí, me gustas y quiero saber más de ti, pídeme lo que quieras, pero no me digas que me vaya solo-… ahora el perplejo era yo y quedé sin palabras…-eh… quiero ver el amanecer en el mar, me llevarías?-…

Tal vez fue algo impensado, esperaba que me dijera que no cuando le pedí ver el cielo y respirar aire costero, pero me equivoqué, su respuesta fue inmediata y positiva… -entonces te espero en casa de Patricio-… pensé que no me esperaría pero cuando llegamos con mi amigo el “camionero” luego de hora y media de espera, ahí estaba. Las bromas de todos quienes estaban ahí se hicieron notar cuando abrí la puerta. Rodrigo estaba sentado con un gamulán gris sonriente y con evidente cara de cansado. Me dio pena que alguien hiciera eso por mí, esperar para ver el amanecer ¿loco no?...- Rodrigo, ¿vamos?-… al ponerse de pie las bromas continuaron en alto calibre, cerré la puerta y me dijo…-no les hagas caso, estas están todas locas de patio-… y así nos fuimos; café en mano, cigarrillos y galletas, en su chevy rojo desteñido, chocado por todos lados hacia Puerto Saavedra desde Temuco.

Si pudiera definir el primer beso, no diría que fue romántico, fue un beso protector que cobijó mi pena y cuando sus labios tocaron los míos sentí que era el hombre que debía haber conocido. hace mucho tiempo









lunes, octubre 05, 2015

Capítulo 2: EL ENCUENTRO

Un día primero de julio a las tres de la tarde, unos amigos quisieron hacer un asado, fuimos con Claudio y su primo para comprar lo necesario a un supermercado. Anduvimos en un camión repartidor de mercadería que manejaba Claudio, bromeando respecto a quién sería el próximo pioneta del fin de semana, nos paseamos en el supermercado con pijama, puesto que, todos recién habíamos despertado. Coqueteamos con la dependiente de la fiambrería, reíamos con que había que hacer dieta, por eso debíamos escoger el mejor pan para los choripán, hasta que llegamos a las empanadas.

Como era de esperar, a esa hora no había nadie que atendiera el mesón pero ahí estaba un guapo e interesante joven de pelo cano y anteojos;  sweter gris con cuello, jeans azules y zapatos negros. Tocaba incansablemente el mesón y nadie venía en su ayuda. Apareció una niña con uniforme blanco y gorrita de panadero, quiso atenderle pero no había empanada que al joven misterioso le pareciera bien, escogía una y otra para mirarlas con desdén, balbuceó algo que no entendí pero me acerqué (con pijama), quise ayudarle, soltó la bolsa sobre la bandeja y cruzó una mirada conmigo cuando se iba.

Quedé sorprendido como alguien podría perder la paciencia porque no había quién le atendiera, capaz que mi grado de paciencia era superior, o tal vez solo fue para llamar la atención. Años más tarde una noche de copas me confesó que fue para llamar mi atención, le pareció cómico que yo anduviera con un pijamas que más encima me quedaba en los tobillos.

Al rato con enormes filas en las cajas del supermercado debíamos esperar y en la contigua a la nuestra estaba él, con un carro de supermercado pagando su cuenta. Quiso ayuda con su mercadería para colocarla en bolsas pero no acudió nadie, miraba a todos lados y volvimos a cruzar las miradas. Entonces, desesperado tomó las cosas y las colocaba en bolsas, sus colores se fueron subiendo cada vez más y parecía enfurecido. Estuve a punto de ir en su ayuda, pero mis amigos dijeron ”… no es tu problema, deja que se las arregle solo…”.

Se marchó y sentí que perdía al hombre de mi vida, quise detenerle pero imaginé la escena y me vi ridículo, pensé en inventar alguna excusa para pedir su número de teléfono, ir al auto y ayudarle, hacerme pasar por empaque o no sé. Perdí la cabeza por un instante. Pero salió del supermercado sin saber dónde iba.

Transcurrió el día entre conversación, asado y cervezas en casa de mi amigo Claudio. Al caer la noche la cita era donde Patricio, un transformista dueño de una discoteca gay que estaba en las cercanías de Lautaro. Patricio era muy singular, siempre rodeado de quién quisiera subirse a un par de tacones o probarse una peluca. Quién lo pensaría luego de ser casado con una historia muy turbulenta, una hija de por medio hoy triunfando en los escenarios de las discotecas más importantes de santiago.

Estaba además de los típicos parroquianos de la casa de Patricio, Jenny; una morena voluptuosa transgenero que recién llegaba de Argentina, luego de la caída del dólar en ese país debió retornar a Chile porque sus “finanzas” no le eran efectivas.

Jenny contenta por mi llegada se abalanzó sobre mis piernas estando yo sentado y me conversó respecto de su futuro en el país y las condiciones socioeconómicas de su familia, estábamos abrazados en la plática cuando se oye un golpeteo en la puerta de entrada. “… La Búho” grito desde su habitación Patricio… “ábranle la puerta a la amiga Búho”… todos comenzaron a correr y gritar  “la Búho, la Búho…”, abrieron la puerta y era él, el mismo joven apuesto y guapo que encontré en el supermercado, el mismo que enfurecido empacaba su compra. Detrás de él estaba Claudio haciéndome señas para indicarme que era el “tipo del supermercado”. No cabía mi emoción, Jenny me hablaba y solo de reojo logré ver que sus labios se movían, no lograba despegar mis ojos del amigo que llegaba, su pelo cano y su hermosa sonrisa me cautivó, saludó a todo el mundo y al llegar a mí, me puse de pie.
"Hola que tal soy Vladimir, un gusto.... Hola Vladimir, soy Rodrigo" ... (no despegamos la mano tan fácilmente y olía a una intensa fragancia de maderas, sus ojos me desnudaron y entorpecieron mis palabras). Ese instante fue muy breve pero a la vez muy armónico, nunca sentí algo así. Durante toda la noche estuvo cerca de mí, yo esquivo por mi situación de recién soltero estaba un poco incómodo, pero a la vez solo quería que no se me despegara.

Más tarde Jenny andaba contenta y sonriente, me aparta de todo el mundo en casa para hablarme al oído…- dime, te gustó mi amiguito?- … -claro que sí, es el mismo que te conté del supermercado, no lo puedo creer, esto es destino-… - entonces zafaste amigo porque tú le gustaste mucho-… - y de cuando que eres celestina?-…- no amigo haré todo lo posible porque no te vayas de acá y mi amigo Rodrigo es y será el hombre de tu vida-. Lo que pasó es que Rodrigo preguntó por mí, no me conocía y al verme con Jenny en brazos pensó que era su novio… la conversación no la replicaré textual porque sería un tanto ególatra de mi parte, pero esa noche todo comenzó.

martes, septiembre 29, 2015

Capitulo 1: LA GENESIS DEL CAMINO.

…”Te amo tanto que sin ti no soy nada, cuando tú no estás a mi lado siento que me falta una parte importante de mi… no quiero que nunca te vayas de mi lado… alimentaremos las palomas en la plaza cuando seamos viejitos los dos?, tu a mi lado afirmando mi bastón y yo arreglándote la bufanda para que no te resfríes… prométeme que nunca me abandonarás, eres el hombre de mi vida, te amo y te voy a amar para toda la vida, hasta que yo me muera”…

Esas fueron las últimas palabras que Rodrigo dijo en vida, que paradójico ¿no?, nos besamos intensamente y lento con una sonrisa maliciosa se destapó para salir de la cama con un ademán de pasarela, haciendo sus cómicas muecas que tanto odiaba y hoy extraño. Caminó lento y pausado mostrándome sus hiperlaxo cuerpo en dirección al baño, lo último que vi fue su mano despidiéndose de mi para luego oír la puerta del baño cerrar.

A las siete con cuarenta y cinco de la mañana abrí los ojos, la luz aún prendida, lo busqué a mi lado y no estaba, fui al baño corriendo; la luz estaba prendida. Abrí la puerta y ahí estaba tendido en el suelo. Lo tomé en mis brazos le di golpes en las mejillas sin respuestas. Llamé a la UCI y me atendió uno de sus colegas médicos. Nadie me entendía, apareció su madre y gritos salían de ambos pero algo retumbó en mi mente… “Que le hiciste a mi hijo, que le hiciste a mi hijo por la cresta”, mientras, me atendió Patricio el teléfono y me dio indicaciones de resucitación, parecía autómata; su madre igual lo intentó. Continué al teléfono con un enfermero mientras venía la ambulancia para acudir al llamado de urgencia.  A cada masaje cardíaco sentía que lo perdía, pedía a gritos que despertara, no sabía qué hacer, Rodrigo no se movía no respiraba. Aún cansado seguía masajeando su pecho y de pronto alguien me sacó de encima.  Paramédicos, 4 médicos y  no recuerdo cuantos enfermeros. Montaron una uci de emergencia en mi habitación, sacaron el cuerpo del baño y lo llevaron al dormitorio, yo solo veía jeringas, sondas, monitores, suero, alguien sobre él masajeando su pecho y aún así no despertaba.

Alguien que salvara tantas vidas no podía morir, alguien que dedicó toda su vida a los pacientes, a los más necesitados no podía irse así…

…”cuando yo me muera no quiero que me pongan nada de máquinas, no quiero que me reanimen… me gustaría morir en una muerte inmediata, sería horrible un accidente, ojalá que durmiendo, así nadie se da cuenta…”

Rodrigo se hubiera enfadado mucho con todo el esfuerzo que hicieron sus colegas y su gente, nunca conocí un médico más comprometido con la medicina, un médico que se esforzó porque todos los merecedores de los conocimientos recibieran ayuda… “…no me gusta la gente ignorante que hace estupideces”… pregonaba cuando alguien hacía malos procedimientos, decía no tener paciencia para enseñar, pero muchos deben sus conocimientos a su especial manera de aprendizaje.

No podía partir así. Estaba sentado en la cama de su madre llorando y con la mirada perdida, del brazo de Mariela quién me calmaba diciendo que debía confiar en la gente que lo reanimaba; yo contestaba que era tarde, que Rodrigo no hubiera querido todo esto. Lloraba ya su perdida y escuchaba los desesperados susurros de quienes intentaban salvarlo, entraba mucha gente a mi habitación, algunos corrían buscando medicamentos otros se daban indicaciones que no entendía todo era extraño y doloroso a la vez. Uno de sus enfermeros, Leonardo, aparece frente a mi diciendo “…lo siento…” me abraza y mi desconsuelo saltó a escena.

Recorrí en un segundo trece años de viaje, de amor y compañía. Fui al dormitorio y ahí estaba tendido en el suelo sin ropa y  una brisa matinal que entraba desde el ventanal estaba helando su cálida desnudez. “… déjenme solo por favor, déjenme solo…” pedía casi sin habla. Teresa una de sus enfermeras, sacó a todo el mundo y se quedó conmigo, tome el cobertor de la cama y lo arropé, le saqué todo lo que tenía, jeringas, sonda, mariposas, limpié su rostro y sequé su cuerpo.

Lloré intensamente, grité, susurraba palabras inentendibles, quería golpearlo para que despertara pero sentí que estaba perdiendo el control, besé sus labios y estaban helados, seguía secándolo y repitiendo “…gordo, que hiciste, que pasó, no me dejes solo, seremos viejitos pero no te vayas por favor, no me dejes…”. Quería quedarme ahí por mucho tiempo más, pero no pude, estaba su madre y su abuelo con nosotros y debían despedirse de él pero yo no quería moverme de ahí, no sé cuánto tiempo pasó pero no quería dejarle solo. Alguien me dijo que había que hacer llamados y otras cosas más y tomé su mano por última vez y me puse de pie sin objetivo ni horizonte.

Llantos y gritos abundaban, el personal de la ambulancia y quienes llegaron a casa todo el mundo estaba igual, no sé qué pasaba en mi mente, solo caminaba de un lado a otro. La gente me daba la mano me abrazaba y no entendía nada, solo caminaba y lloraba. Se fue mi “gordo”… como el quería, durmiendo y en paz; maldiciones salían de mis labios, algunas cosas no las recuerdo todo pasó muy rápido, hice un par de llamados a amigos para que estuvieran conmigo, llegaron de inmediato Sebastián y Gustavo. José Manuel su mejor amigo viajó de inmediato desde santiago.

Llegaron los carabineros a realizar el parte policial… “hombre blanco 40 años 1,60 estatura fallecido por paro cardiorespiratorio en el baño de su casa, lo encontró SU HERMANO”… no sé porque dije eso, siempre decía eso para que la madre de Rodrigo no pasara vergüenzas, (en cierta ocasión estando ella presente dije que éramos hermanos para que ella se quedara tranquila, no sé si eso lo valoró algún día). Un carabinero se plantó en la puerta de mi dormitorio para que no pasara nadie, la escena triste donde me quitó minutos importantes para estar a su lado me angustió mucho.
Luego el servicio médico legal llega con una bandeja de acero inoxidable y un saco azul de plástico para depositarlo dentro.

No hay nada más indoloro y  repudiable que una camioneta reacondicionada pusiera el cuerpo de Rodrigo en esas bandejas heladas y lo paseara por no sé dónde, antes de entregar su cuerpo en la morgue donde le harían autopsia, seguí los pasos de la camioneta hasta la salida y comencé a comprender que no estaba, que de pronto estoy solo y el gordo no volvería a mi lado.

Te siento, te extraño, te hablo en la oscuridad, escucho tus canciones, leo tus indicaciones médicas en uno de los tantos apuntes que pude rescatar, me haces falta y a la vez mucho daño, todo lo que vino después ha sido un martirio sin tu presencia, no sabes lo que me duele sentir tu ausencia y seguir caminando. Creerás si te digo que me falta tu sonrisa matinal y tu reprimenda cuando despierto con sueño?... ay gordo, quién me rascará la espalda como tu sabías hacerlo, quién me pedirá un café, quién negociará un cariñito por un tazón de té. Días noches y lágrimas pasan como luciérnagas en temporada. Dame una tregua para odiarte, para ir a tu lecho y repasar una a una las cosas que tengo para decirte. Dame un respiro para no llorarte por amor, deja que me ahogue en mis lágrimas sin que sienta que estas a mi lado. Todo fue tan rápido y frio, pero ahora comienzo a caminar otra vez y perderte dos veces en mi vida es mas que doloroso.